La escasez de especialistas en TI en el mundo, según una encuesta de la empresa de análisis y consultoría en el ámbito de las tecnologías de la información IDC, provocará pérdidas en la economía mundial por valor de 5,5 billones de dólares para 2026. Y un estudio de otra consultora internacional, Korn Ferry, predice que para 2030 quedarán hasta 85 millones de puestos de trabajo vacantes en el sector tecnológico. Además, según la empresa internacional de recursos humanos Robert Half, el 95% de los líderes tecnológicos ya tienen dificultades para encontrar empleados cualificados.
Las empresas comprenden cada vez más que no basta con contratar personas, sino que es importante enseñarles a pensar como ingenieros capaces de llevar una solución hasta su lanzamiento. Y en este caso, la necesidad de construir sistemas de tutoría adquiere una importancia fundamental para las empresas, según Iván Shatujo, mentor de programas educativos nacionales e internacionales como Open IT, Start IT y GeekStorm, que dirigió un departamento en la empresa Innowise, uno de los mayores desarrolladores de TI de Europa del Este, que ha realizado más de 850 proyectos para clientes en más de 50 países. Aquí desarrolló equipos con cientos y miles de desarrolladores.
Iván Shatujo explica cómo pueden las empresas mantener la eficacia en un contexto de escasez de especialistas en TI y cómo preparar a ingenieros que no solo escriban código, sino que sepan llevar a cabo un proyecto desde la idea hasta la implantación.
Las cifras estadísticas sobre la escasez de especialistas en TI indican que las empresas ya se enfrentan a un grave problema. ¿Por qué cree que, a pesar de la enorme cantidad de cursos y escuelas de TI, es tan difícil encontrar programadores?
El problema no es la cantidad, sino la calidad de la formación. Hoy en día, miles de personas realizan cursos en línea, pero el mercado sigue sin recibir especialistas preparados. La formación suelen reducirse al estudio de la sintaxis y las bibliotecas más populares. Pero en el desarrollo real es más importante otra cosa: la capacidad de comprender la tarea, evaluar los riesgos y llevar el resultado a la producción. Las empresas no buscan solo programadores, sino personas capaces de pensar como ingenieros. Es decir, ver el sistema en su conjunto, comprender para qué sirve un determinado fragmento de código y cómo afectará al producto.
Usted creó el equipo del departamento de uno de los mayores desarrolladores de TI de Europa del Este, Innowise, en el que trabajaban más de 180 ingenieros. ¿Qué hay que hacer exactamente para formar a los empleados desde dentro?
Lo más sencillo es dejar de esperar a que lleguen personas preparadas del mercado. Es mejor invertir en programas educativos propios. Aunque al principio parezca caro, a la larga es más rentable: se obtienen especialistas que no solo conocen la tecnología, sino también la cultura de la empresa. También es importante fomentar la tutoría. Los ingenieros experimentados deben compartir conocimientos, lo que eleva el nivel de todo el equipo y reduce la dependencia de personas concretas.
Usted participó como ponente en el programa nacional Start IT 2.0, un prestigioso proyecto nacional destinado a apoyar la creatividad científico-técnica de los jóvenes en el ámbito de las tecnologías de la información. ¿Por qué decidió participar en este trabajo y cómo ayuda a los jóvenes especialistas a desarrollar el pensamiento de ingeniería?
Cuando trabajaba como director, veía con qué frecuencia los chicos con talento se quedaban atascados en el nivel de «he escrito el código, funciona». En programas como Start IT, intento enseñarles a ver más allá, a pensar no solo en el código, sino también en el objetivo empresarial. Analizamos proyectos reales: en algunos casos doy deliberadamente información contradictoria para que aprendan a hacer preguntas, a aclarar los requisitos. Esto crea responsabilidad por el resultado, porque un ingeniero no es el que simplemente escribe correctamente, sino el que lleva el resultado hasta el final en condiciones de limitación.
Usted trabaja mucho con personas como líder: ha dirigido un equipo de desarrolladores, participa en grandes conferencias educativas, entre ellas en una de las mayores conferencias de TI de Bielorrusia, Open IT, GeekStorm, imparte cursos y es mentor de especialistas dentro de las empresas. ¿Qué le ayuda a formar y desarrollar equipos con eficacia?
He prestado mucha atención a los procesos de contratación y adaptación. Hemos creado un sistema en el que la conversión de la contratación al inicio exitoso del proyecto se multiplicó por varias veces; otras empresas también empezaron a aplicar estos enfoques. Soy partidario del intercambio abierto de conocimientos y esto me motiva a participar en conferencias, impartir cursos de formación internos y un curso de Python. Por ejemplo, en Open IT comparto estas prácticas con los desarrolladores principiantes: es una plataforma importante porque es aquí donde se forma el primer pensamiento profesional. Esto permite ampliar la experiencia: cuando una persona crece, todo el equipo se pone al día. En esto veo la idea principal.
Usted ha dirigido equipos durante muchos años, incluido en Innowise, y ha participado en entrevistas técnicas. ¿Qué enfoques para la selección de empleados han resultado ser los más eficaces?
Es importante evaluar no solo los conocimientos, sino también el pensamiento de ingeniería. En Innowise, estructuramos las entrevistas en torno a tareas reales del proyecto para comprender cómo el candidato resuelve los problemas y trabaja en equipo. Y luego, el crecimiento del recién llegado se apoyó en la tutoría, lo que ayudó a formar equipos fuertes y adaptables.
¿Qué aconsejaría a un desarrollador principiante que quiere ser «demandado» y no solo «uno más»?
Aprenda a ver el contexto. No se centre en las tecnologías. Hoy aprende Python, mañana todos cambiarán a otra pila, ¿y entonces qué? Lo principal es comprender los principios: cómo está estructurado el código, cómo se diseña la arquitectura, cómo funciona el negocio. Y además, no tenga miedo de asumir responsabilidades. Haga que su código viva en producción, que se utilice de verdad. Es la única forma de convertirse en un ingeniero fuerte.
Su modelo de formación de ingenieros permitió a la empresa formar rápidamente un equipo de especialistas del nivel adecuado, y en él, más de mil quinientas personas. ¿Se puede decir que la tutoría se está convirtiendo en la nueva moneda de TI?
Sí, absolutamente. La tutoría es un catalizador del crecimiento. Ayuda a recorrer más rápido el camino desde «escribo código» hasta «creo un producto». Y ahora, cuando la industria está experimentando una grave escasez de personal, las empresas que sepan formar y hacer crecer a los especialistas desde dentro serán las que ganen. Porque se puede atraer a los empleados, pero la cultura y la mentalidad solo se pueden cultivar.