Google y Amazon se unen para desafiar el dominio de Microsoft en el mercado de contratos gubernamentales

Los contratos federales en el ámbito de la TI son uno de los segmentos más rentables para las empresas tecnológicas. Solo en 2024, el gobierno de EE. UU. gastó más de $12 mil millones en servicios en la nube e inteligencia artificial, y una parte importante de estos fondos fue para Microsoft gracias a su larga colaboración con el Pentágono y otras agencias.

Sin embargo, tras los escándalos en torno al contrato JEDI (que inicialmente ganó Amazon, pero luego pasó a Microsoft) y el aumento de las críticas a la monopolización del mercado, las autoridades han comenzado a considerar alternativas de forma más activa.

Estrategia de Google y Amazon

  1. Google: apuesta por la apertura y la seguridad
  2. Amazon Web Services (AWS): presión a través de los tribunales e innovación
  3. Esfuerzos unidos

Microsoft, según fuentes, se está preparando para un contraataque:

  • Acelera la integración de la IA Copilot en las estructuras gubernamentales, ofreciendo funciones únicas para el análisis de datos.
  • Amplía la colaboración con los militares, incluyendo el proyecto Azure Government Top Secret para los servicios de inteligencia.
  • Invierte en lobby político, recordando los riesgos de cambiar de proveedores en la infraestructura crítica.

¿Qué dicen los expertos?

  • Dan Ives (Wedbush Securities): «La batalla por los contratos gubernamentales es una guerra por el futuro de la nube. Microsoft lidera por ahora, pero la presión de los competidores y el sentimiento antimonopolio en el Congreso podrían cambiar las cosas».
  • Sarah Kourtrup (Forrester Research): «Google y Amazon apuestan por la flexibilidad, pero el Estado a menudo necesita estabilidad; aquí Microsoft tiene una ventaja por ahora».

¿Qué pasará después?

  • En mayo de 2025 se espera una decisión sobre una nueva licitación de $9 mil millones (análoga a JEDI), donde AWS y Google ya han presentado sus solicitudes.
  • El Congreso podría endurecer las reglas para los «gigantes», lo que afectaría a Microsoft.
  • Si Amazon y Google demuestran que sus soluciones son más baratas y seguras, la redistribución del mercado será inevitable.