En el cuarto trimestre, que finalizó el 31 de enero, los ingresos de Zoom fueron de 1.180 millones de dólares, lo que coincide con las previsiones. El beneficio ajustado por acción alcanzó los 1,41 dólares, superando las expectativas de los analistas de 1,30 dólares. Sin embargo, la previsión para el primer trimestre del próximo año fiscal supone unos ingresos de entre 1.160 y 1.170 millones de dólares, por debajo de las estimaciones medias de 1.180 millones de dólares. La previsión de ingresos anuales es de 4.790 a 4.800 millones de dólares, también por debajo de los 4.810 millones de dólares esperados.
Anteriormente, Zoom había demostrado un rápido crecimiento en el contexto de la pandemia, cuando muchas empresas pasaron a un formato de trabajo remoto o híbrido. Sin embargo, iniciativas recientes, como el decreto del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que los empleados federales regresen a las oficinas cinco días a la semana, así como medidas similares adoptadas por grandes corporaciones, como JPMorgan Chase, Amazon y AT&T, ponen en duda la sostenibilidad de la demanda de servicios de videoconferencia. A pesar de ello, el director general de Zoom, Eric Yuan, ha declarado que no le preocupa el regreso de los empleados a las oficinas.
Zoom sigue enfrentándose a la dura competencia de plataformas como Microsoft Teams. En respuesta, la empresa tiene previsto lanzar una versión actualizada de su AI-Companion en abril, destinada a automatizar los flujos de trabajo con agentes individuales. Sin embargo, los analistas señalan que la integración de la inteligencia artificial aún no ha arrojado resultados significativos y requiere más inversiones.
A pesar de los retos actuales, Zoom sigue adaptándose a las condiciones cambiantes del mercado, invirtiendo en nuevas tecnologías y ampliando la gama de servicios ofrecidos.