Barr subrayó que, a pesar de las importantes ventajas que la IA puede proporcionar al sector financiero, es necesario evaluar y gestionar cuidadosamente los riesgos potenciales asociados con su implementación. Instó a la elaboración de medidas y estándares regulatorios adecuados para garantizar un uso seguro y responsable de la IA en la industria financiera.
Estas declaraciones reflejan la creciente preocupación de los reguladores de todo el mundo con respecto al impacto de las tecnologías avanzadas en la estabilidad de los sistemas financieros y la necesidad de desarrollar enfoques integrales para su regulación.